Laura, Samuel:
Al empezar a escribir este breve
texto me faltaban, y a la vez me sobraban, las palabras.
Eres un primo hermano, aunque bien
sabes que eres más hermano que primo. Ese referente cuando éramos pequeños.
¿Cuántas horas habremos jugado? ¿Cuántas aventuras habremos vivido? ¿Cuántas
fiestas, partidos y conversaciones hemos compartido? Muchísimas, pero
insuficientes. Quiero más.
Con todo y con esto no es lo mejor
que me has aportado. Ver que has crecido pero que sigue habiendo un niño dentro
de ti; un niño optimista y fuerte que nos muestras a todos día tras día. Es ese
niño el que hace que nos preguntemos cómo cabe un corazón tan grande en un
cuerpo tan pequeño.
Recuerdo cómo me decías que querías
tener novia, y pasaban los años y el amor no llegaba. Hasta que apareció Laura.
De hecho, lo tuviste delante mucho tiempo y no lo veías. En cualquier caso la
espera bien sabes que mereció la pena. Me alegro profundamente por ti, pero más
me alegro por Laura porque no tengo la menor duda de que la harás feliz, de que
tu niño interior sacará lo mejor de ti para darle todo tu amor, amor que Laura
te devolverá con creces.
Os deseamos lo mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario