Sigo sin entender como se puede clasificar de privilegios el tener un techo y comida cuando vienes de un país arrasado, de sufrir una guerra que te ha arrebatado tu casa, tus familiares, tu pasado y tu futuro; en definitiva, de perder la que hasta hace unos años era tu vida.
Que cuando dices ''primero los de aquí y luego ya ellos'' podrías decir directamente que no quieres ayudar. Porque si de verdad esperas a que no haya un sin techo o un desempleado en este país para hacerlo, entonces seguramente es que no te importe que se solucione el problema, solo te importa que a ti no te afecte.
Porque si los pobres somos nosotros e inmigramos, y vaya que si lo hacemos porque hay 733.387 personas nacidas en España que residen en el extranjero, no pasa nada porque si no hay trabajo aquí tenemos derecho a buscarlo fuera. Ninguno se ha planteado si está bien que españoles trabajen en Brasil o en Estados Unidos cuando allí también hay pobreza y desempleo, porque simplemente nosotros sí tenemos derecho.
A diferencia de los sirios o de cualquier otro pueblo víctima de la guerra, nosotros tenemos las casas en pie y no nos despertamos con bombas. Pero ellos no pueden venir aquí porque ''bastante tenemos con lo que tenemos''.
Cierto es que la mayoría de nosotros no vivió, afortunadamente, la guerra civil española pero ¿defenderías que a tus abuelos les hubieran prohibido la entrada a Francia (unos 465.000 lo hicieron) o Venezuela llegando con lo puesto porque ellos no tenían el país ideal? Supongo que no, porque nuestros abuelos tenían derecho a una nueva vida lejos de aquella España.
La cuota asignada a España fue de 15.000 sirios. ¿Pero acaso no hay más países que puedan ayudar? Alrededor de 1.170.000 refugiados están en el Líbano, más de 612.000 en
Jordania, más de 832.000 en Turquía y alrededor de 217.000 en Irak,
mientras que Egipto está acogiendo a otros 138.000 refugiados,
aproximadamente. (www.acnur.org)
Acoger a refugiados no es incompatible con luchar contra la pobreza
existente en nuestro país y que, efectivamente, hay que paliar.
No hay excusas.











