Y así es, sí. Ya pasó el curso, este año en el que me has dejado ser dueño y señor de la casa. Demasiada calma quizás. He echado de menos las risas, las broncas y, por supuesto, tu compañía.
Ahora regresas y seguro que me irás sorprendiendo con las cosas que has madurado. Atrás dejas un año bonito, duro, especial, inolvidable... En definitiva: dejas atrás un Erasmus.
Traes una maleta más llena que cuando te fuiste, porque la traes llena de nuevas amistades, viajes y experiencias que sin duda recordarás el resto de tu vida.


Sé que has pasado momentos de agobio, miedo, incluso de soledad. Pero también sé que has vivido noches y días estupendos, ratos que recordarás con morriña cuando estés de nuevo en España.
Te ha ido a visitar mucha gente, más de la que había visto nunca en un Erasmus, y por algo será. Dicen que eres simpatiquilla y tal...pero...siempre serás mi Grumpy, mi Grumpy favorita... Y esta casa, ¡esta casa da la bienvenida al caos con los brazos abiertos!
Buen viaje sister, ¡que comience tu verano!.
Te quiero ;)