Clasificación

jueves, 5 de diciembre de 2013

Graduación. Agradecimientos.

El día de la graduación... No me quitó el sueño la noche anterior, un mero trámite pensé. Pero llegado el momento los nervios hicieron su acto de presencia. Reencuentro con compañeros que quizás no volveré a ver jamás en un auditorio con 1060 butacas. Los discursos se sucedían y sus palabras me hicieron abrir los ojos y darme cuenta de que, pase lo que pase en el futuro, he hecho algo de lo que puedo y debo estar orgulloso. Que he sacado adelante una carrera difícil en una universidad de prestigio.

Y voy al motivo real de mi escritura que son los agradecimientos. Agradecer, porque si bien en esta ocasión yo soy el protagonista en realidad somos un equipo. Y todo el orgullo que sintieron por mi en ese momento lo siento yo hacia ellos.

En primer lugar dar las gracias a mis padres. Ellos son la piedra angular de mi educación y de lo que soy. Su constancia durante años fue fundamental para ser consciente de la importancia de los estudios. Su esfuerzo y su trabajo son los que me han permitido tener hoy un titulo universitario, de otra manera habría sido imposible. Su apoyo desde Talavera siempre llegó a Leganés, y su confianza en mis decisiones también. Ellos me levantaron y me animaron en momentos difíciles, no me dejaron rendirme cuando el primer año me llevaba un palo tras otro. Creyeron en mi. Adolfo y Conchi sois los mejores. Ojalá algún día os pueda devolver todo lo que me habéis dado.


En segundo lugar a mi hermana. Compañera de juegos, discusiones, peleas y múltiples sonrisas. Estuvimos separados tres años, tan solo fue un pequeño paréntesis. A veces bien, a veces mal, a veces escondida en su cueva, pero siempre está. Y yo siempre estaré para ella. Porque cuando no está el piso queda demasiado vacío. Porque del silencio y la tranquilidad me canso pronto. Gracias Lara por estar ahí.

A Cuqui y a Dora que me acogieron en su casa con los brazos abiertos. En mi mudanza a Leganés ellas me dieron un hogar e hicieron que dejar atrás a los papás fuera menos duro. Gracias por soportarme durante aquellos tres años. Dejamos anécdotas graciosas para el recuerdo y para comentarlas en las comidas familiares.

Y por último, un agradecimiento general al resto de la familia (en especial a Samuel que se excede presumiendo de primo y me hace pasar apuros), a la chawen (ellos saben quienes son, con especial mención a Guille al que conocí en el curso cero y es el único con el que he estado absolutamente toda la carrera), a los amigos del pueblo que hicieron y hacen de Madrid un lugar menos extraño, a aquellos profesores que hicieron bien su trabajo, y finalmente a todos aquellos y aquellas que me dejo en el tintero porque sino no termino nunca.

A todos y cada uno de vosotros: gracias de corazón.

Pd: hazte invencible, hazte ingeniero, hazte industrial.


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