Nuevo escalón, nueva meta. No bajo los brazos, no me rindo. Seguiré soñando, y soñando llegaré. Sin valorar el lugar, volveré donde estaba, no solo porque estaba, sino porque deseo estar.
Todos tenemos, al menos, un motivo por el que luchar. Sea cual sea el tuyo: ¡ánimo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario